
Teja rota o desplazada
La avería más común y la más barata de resolver si se coge pronto.
- Sustitución con teja del mismo modelo
- Revisión de las hileras contiguas

Localizamos la entrada de agua, no solo la mancha
Goteras, tejas rotas, limahoyas abiertas y encuentros que han dejado de sellar. En la reparación de tejados en León subimos, encontramos por dónde entra el agua y reparamos lo que falla, no la cubierta entera.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Ninguna obliga a rehacer la cubierta. Todas piden mirarla antes de que el agua llegue al forjado, que es cuando la factura se multiplica.
Si el agua está entrando ahora mismo, no esperes al presupuesto: más abajo te contamos cómo funciona nuestra actuación de urgencia.

Nuestro criterio
Es tentador fiarse del punto exacto donde gotea el techo, pero, como explicamos más abajo, el agua viaja. Por eso el presupuesto nunca se cierra desde el suelo: subimos siempre, revisamos el faldón completo y solo entonces decimos qué pieza, qué remate o qué lima está fallando de verdad.
Esa subida no se cobra aparte y no compromete a nada. Es la diferencia entre un presupuesto que acierta a la primera y uno que vuelve a fallar en el próximo temporal.
Reparación de cubiertas
La mayoría de las cubiertas que nos llegan para reparación de tejados en León no están mal construidas: están cansadas por un punto concreto. Una pieza que el viento movió medio centímetro, un mortero de cumbrera que lleva veinte inviernos dilatando y contrayendo, un babero de chimenea que alguien remató con sellador cuando había que poner plomo. El agua no necesita un agujero: le basta una junta que ha dejado de solapar.
Por eso una reparación de tejados bien hecha empieza siempre igual: subir, mirar el faldón completo y seguir el rastro del agua hacia arriba hasta dar con el punto de entrada. Es la parte que más tiempo lleva y la que decide si el arreglo dura diez años o hasta el próximo temporal de poniente. Trabajamos sobre las tres familias de avería que concentran casi todo lo que le pasa a una cubierta leonés: el daño mecánico en la pieza o en el remate, la filtración que ya ha llegado al interior y el final de vida útil del faldón, que es cuando el parche deja de tener sentido.

La avería más común y la más barata de resolver si se coge pronto.

Localizamos el punto real de entrada, que casi nunca está sobre la mancha.

El punto donde confluyen dos faldones concentra la mitad de las filtraciones.

Mortero cuarteado, babero de chimenea levantado, remate contra medianera.

Cuando ya no compensa seguir sustituyendo piezas sueltas.

Qué cuesta cada intervención y cuándo dejamos de recomendar el parche.
Cuéntanos qué ves —mancha, teja movida, ruido de agua— y te decimos por teléfono si hace falta subir o si puede esperar.
Un faldón de teja falla casi siempre por sus bordes y sus encuentros, no por el centro. El centro es superficie continua, con la teja solapada y el agua corriendo sin obstáculos. Los problemas aparecen donde esa continuidad se interrumpe.
La teja cerámica de León sufre un desgaste muy concreto: el agua entra en su porosidad, hiela por la noche y revienta la pieza por dentro. Se reconoce por el descascarillado en láminas, siempre más agresivo en los faldones a norte, donde el sol no llega a secar entre helada y helada. El temporal de viento hace el resto: corre la pieza unos centímetros, lo justo para abrir un paso de agua invisible desde el suelo. Se resuelve sustituyendo la pieza por otra del mismo modelo y revisando las dos hileras contiguas, porque una teja que se mueve suele haber movido a sus vecinas.
La limahoya es el canal en ángulo entrante donde confluyen dos faldones: por ahí baja el agua de los dos a la vez. Es el punto con más caudal de la cubierta y el que más se estrecha con los años, porque la teja va cerrando el hueco y la hojarasca se acumula hasta que el agua desborda por debajo. Cuando está resuelta con mortero en vez de con chapa, se cuartea y se abre. La limatesa —el ángulo saliente— falla menos, y casi siempre por el remate superior donde acomete a la cumbrera.
La cumbrera tomada con mortero es el clásico leonés y también el clásico de las filtraciones: el mortero es rígido, el contraste térmico de aquí lo cuartea y por esas grietas entra agua directamente al vértice del faldón. La alternativa es la cumbrera en seco, con pieza ventilada y fijación mecánica, que absorbe el movimiento. En el encuentro con chimenea pasa algo parecido: si el remate no es un babero metálico introducido en la fábrica y solapado sobre la teja, sino un cordón de sellador, tienes una filtración programada.
Bajo la teja hay una estructura que nadie ve hasta que se abre: rastreles de madera clavados sobre el tablero y correas que reparten la carga. Cuando la filtración lleva años, la madera se ablanda, el clavo pierde agarre y la teja empieza a bailar sola. Ahí ya no se repara el tejado: se repara su soporte. Por eso levantamos siempre alguna pieza en la zona húmeda aunque el presupuesto sea pequeño.
Por qué el agua viaja
La pregunta que más nos hacen es por qué la mancha del techo no está debajo del agujero. La respuesta es que el agua viaja. Entra por un solape abierto, corre por la cara inferior de la teja, salta al rastrel, sigue por la correa buscando la pendiente y gotea donde encuentra el primer obstáculo: un nudo de la madera, un clavo, el borde de una placa de aislamiento. Entre el punto de entrada y la mancha en el techo puede haber tres o cuatro metros.

Diagnóstico dirigido
Primero desde dentro, siguiendo el rastro de óxido y suciedad sobre la estructura en sentido ascendente. Después desde arriba, comprobando solapes, limas y remates en la vertical de ese rastro. Y si el origen sigue sin ser evidente, prueba de agua dirigida: se moja por tramos de abajo hacia arriba, esperando entre tramo y tramo. Regar toda la cubierta a la vez es la forma más rápida de no enterarse de nada.

No es lo mismo
Conviene distinguirlas porque el arreglo cambia. La filtración aparece con la lluvia y desaparece días después. La capilaridad —agua que sube por un paramento— no depende de que llueva ese día y suele marcar una línea horizontal. La condensación aparece sin lluvia, en invierno, en esquinas frías y en la cara interior del faldón mal aislado: es vapor de la propia casa. Si te reparan como filtración lo que era condensación, la mancha vuelve; ahí el problema es térmico y se resuelve con aislamiento térmico en la cubierta y ventilación, no con teja.

Cuando ya lleva tiempo
Cuando la filtración lleva tiempo, el aislamiento bajo cubierta se satura: la lana mineral empapada colapsa y pierde buena parte de su capacidad para siempre. Aparece entonces moho, que además de manchar es un problema de salubridad en dormitorios bajo cubierta. Si al abrir lo encontramos saturado, lo decimos y va presupuestado aparte. En la guía sobre cómo detectar una gotera a tiempo están las señales tempranas.
Retejar es desmontar la teja de un faldón, sanear el soporte y recolocarla —la misma o nueva— con el solape correcto y una segunda barrera debajo. La estructura se queda: es la operación que devuelve treinta años de vida a una cubierta que ya no aguanta más reparaciones sueltas.
La teja curva árabe tradicional se recupera bien: se desmonta a mano, se separa la pieza sana de la descascarillada y se recoloca. En una cubierta leonés de sesenta o setenta años se recupera entre el 60 % y el 80 %, y el resto se completa con teja de recuperación de tono parecido —importante en casco histórico, donde la ordenanza no admite un faldón nuevo de tono uniforme. La teja mixta y la teja plana se recuperan peor porque el encaje se deteriora. Si el proyecto es cubierta completa sobre estructura sana o de obra nueva ya no es retejado, sino instalación de tejado nuevo; y si el edificio es antiguo, con madera cansada, entra en el terreno de la rehabilitación de tejados antiguos.
Es la diferencia entre un retejado y un retejado que dura. Bajo la teja se extiende una lámina que hace de segunda barrera: si una pieza se rompe o el viento abre un solape, el agua encuentra debajo una superficie continua que la conduce al canalón en vez de al forjado. Con ciclos de hielo-deshielo como los de aquí, es lo que evita que cada teja partida se convierta en gotera. Cuando lo que hay que resolver no es la teja sino toda la superficie —terraza, azotea o cubierta plana—, el sistema correcto no es este, sino la impermeabilización de cubiertas.
Media teja mal solapada no se ve desde el suelo y se paga en el primer temporal con viento. El solape mínimo depende de la pendiente: cuanta menos hay, más solape hace falta, porque el agua corre despacio y el viento la empuja hacia arriba con más facilidad. En faldones de poca pendiente —habituales en las ampliaciones de casa de pueblo— el solape estándar se queda corto.
Responde y te damos una orientación del tipo de intervención probable y de su urgencia. No sustituye a subir a mirar, pero sirve para saber si esto puede esperar al fin de semana o no.
Marca una opción en cada pregunta y verás el tipo de intervención más probable y su nivel de urgencia.
Si nos llamas con la filtración activa, lo primero no es presupuestar: es cerrar. Lona lastrada o lámina provisional grapada sobre el punto, y el diagnóstico fino después.
No miramos solo donde tú crees que está el problema. Faldón, limas, cumbrera, encuentros, alero, canalón y, si hay acceso, la cara interior del bajo cubierta.
Rastro de suciedad y óxido sobre rastreles y correas, y prueba de agua dirigida por tramos cuando el origen no es evidente. Se moja de abajo arriba, nunca todo a la vez.
El de la reparación mínima que resuelve hoy y, si procede, el de la intervención amplia que evita volver. Con el precio de cada uno y nuestra previsión de vida útil.
Se levanta solo lo necesario, se repone el soporte, se coloca la pieza con el solape correcto y se recupera la teja original siempre que esté sana.
Manguera sobre el punto reparado el mismo día y fotografías del antes y el después. La garantía de 5 años se firma con ese reportaje adjunto.
Es la decisión que más dinero mueve y la que más se manipula en este oficio. Nuestro criterio no es la edad de la cubierta, sino tres cosas que se comprueban arriba.
Una teja rota es un accidente. Una teja que se deshoja en láminas indica que la porosidad ya ha ganado y que sus vecinas van por el mismo camino. Si al recorrer el faldón encontramos descascarillado generalizado, sustituir las tres que gotean hoy es comprar dos inviernos.
Sin lámina bajo teja, cada pieza es la única defensa del forjado y cada reparación puntual es un parche estructuralmente frágil. Con lámina en buen estado, se puede reparar por puntos durante años con tranquilidad. Es lo primero que miramos al levantar una pieza.
Si el rastrel cede al presionarlo o la correa muestra pudrición, la teja ya no tiene dónde agarrarse y el retejado deja de ser una opción para pasar a ser lo necesario. Aquí no hay término medio honesto.
Si el presupuesto de reparación supera el 35-40 % de lo que costaría retejar ese faldón, retejar sale mejor. Por debajo de esa cifra, y con soporte sano, reparar es lo razonable. Te damos las dos cifras para que la comparación la hagas tú.
Una cubierta reparada aguanta más si además se mantiene limpia: el musgo retiene humedad contra la teja y multiplica el efecto del hielo. Esa es la razón por la que insistimos tanto en la limpieza de tejados y canalones como parte del mantenimiento, y no como un capricho estético.
| Intervención | Unidad | Rango | Qué incluye |
|---|---|---|---|
| Sustitución de teja rota o desplazada | Unidad | 12 – 25 € | Con mínimo de desplazamiento y revisión del entorno |
| Reparación puntual de filtración localizada | Intervención | 180 – 450 € | Incluye localización, reposición y prueba de agua |
| Rejuntado o reposición de cumbrera | Metro lineal | 28 – 55 € | Según sea mortero, pieza en seco o cumbrera ventilada |
| Limahoya: reposición completa | Metro lineal | 45 – 90 € | Chapa de zinc o aluminio y reposición de teja recuperada |
| Babero de chimenea o encuentro con medianera | Unidad | 220 – 600 € | Según el perímetro y el material del remate |
| Retejado con recuperación de teja vieja | m² | 38 – 55 € | Desmontaje, tela asfáltica bajo teja y recolocación |
| Retejado con teja nueva | m² | 55 – 85 € | Según modelo de teja y estado de rastreles y correas |
| Sustitución de canalón y bajante | Metro lineal | 30 – 60 € | Aluminio, zinc o PVC, con ganchos nuevos |
Estos rangos son orientativos y no constituyen oferta. Si quieres entender qué hay detrás de cada cifra, lo desglosamos en la guía sobre cuánto cuesta reparar un tejado en León.

Si no puede esperar
Hay situaciones que no admiten la secuencia normal de visita y presupuesto: agua entrando de forma activa, techo que empieza a ceder o teja que ha salido volando con el viento. Para esas llamadas tenemos un protocolo aparte, con contención el mismo día.
Si es tu caso ahora mismo, no sigas leyendo: mira cómo funciona nuestra actuación de urgencia en 24-48 horas.
Con cuatro preguntas sabemos si tu caso es una pieza suelta o algo que no debería esperar al próximo temporal. Escríbenos y te llamamos hoy mismo.
Intervenciones reales, con el tipo de avería y la solución que se aplicó en cada una.

León capital
96 m² de faldón con teja curva recuperada al 70 % y tela asfáltica nueva bajo teja en toda la superficie.

Ribera del Órbigo
Limahoya abierta por el mortero cuarteado entre dos faldones, rehecha con chapa de zinc para que no vuelva a fallar.

Eras de Renueva
Babero de plomo nuevo alrededor de la chimenea y rejuntado completo del remate en una cubierta de teja mixta.

Montaña de Riaño
Canalón deformado por el peso acumulado de la nieve, sustituido con ganchos reforzados para el clima de montaña.

Astorga
18 m² de faldón norte con teja descascarillada por el hielo, sustituida con el solape de toda la zona revisado.

Villaquilambre
Filtración repetida en el encuentro contra la medianera, resuelta con babero de aluminio nuevo y sellado correcto.
Una gotera localizada, una limahoya o un babero de chimenea se resuelven en una jornada. Un retejado parcial de un faldón lleva de dos a cuatro días, y un retejado completo de una vivienda de unos 100 m², entre una y dos semanas según el acceso y el tiempo. El plazo va por escrito en el presupuesto, junto al precio.
Porque el agua viaja: entra por un solape abierto, corre bajo la teja, sigue por la correa y gotea en el primer obstáculo que encuentra. Entre la entrada y la mancha puede haber tres o cuatro metros. Por eso el diagnóstico se hace arriba, siguiendo el rastro de óxido sobre la estructura en sentido ascendente.
A veces sí: un babero mal rematado o un tornillo pasante en chapa se resuelven con sellador y duran años. El problema es usarlo para tapar un solape mal ejecutado o una limahoya corta. Ahí el agua reaparece dos metros más allá en el siguiente temporal. Sellador para rematar una junta bien hecha, nunca para sustituir una pieza.
Sí, con dos límites. Con la teja helada no se anda por encima: se parte bajo el pie. Y el mortero de cumbrera no fragua por debajo de cinco grados, así que en enero se trabaja con pieza en seco. Lo que sí se hace en cualquier época es la contención: si el agua entra hoy, se cierra hoy.
Con el resto del faldón sano, entre diez y quince años. Sobre una cubierta de treinta años con varias piezas descascarilladas, lo honesto es decir que estás comprando tiempo: dos o tres inviernos. Esa previsión te la damos por escrito antes de empezar, no después.
No. Se levantan entre dos y cuatro hileras a cada lado de la lima, se retira la pieza antigua, se repone el soporte y se recoloca la misma teja con el solape correcto. La cubierta sigue siendo la misma: lo único nuevo es la lima.
Sí. Preparamos el presupuesto con el desglose y las fotografías que pide el perito, incluida la descripción del origen del daño, que es lo que la compañía necesita para aceptar la cobertura. El parte lo abres tú; la documentación técnica la ponemos nosotros.
Reparamos cubiertas en León capital y en toda la provincia, además del Bierzo. El desplazamiento para presupuestar no se cobra.
Chapa, deck y panel sándwich: otra tipología, otro modo de fallar y otro modo de repararse.
Cuando el tejado es elemento común y hay que pasar por junta y derrama.
Comparativa de coste, peso y aislamiento para decidir el material de la cubierta.
Descríbenos lo que ves y te llamamos el mismo día laborable. Si nos mandas una foto de la mancha o de la zona del tejado, ganamos tiempo los dos.