
Púas antiposado
Cornisas, aleros, caballetes y remates donde el ave se posa a vigilar.
- Acero inoxidable
- Base transparente, casi invisible

Sistemas disuasorios: sin veneno y sin daño al animal
Instalamos sistemas antipalomas en León: púas, redes, cable tensado y malla bajo placas. Limpiamos el guano, reparamos lo que ha estropeado y cerramos los puntos por los que la colonia vuelve cada primavera.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Protección de cubierta frente a aves
Una colonia asentada sobre una cubierta no es una molestia estética. Es un agente de deterioro que trabaja todo el año y que acaba costando bastante más que los sistemas antipalomas que lo habrían evitado.
El guano es ácido. Sobre una teja porosa acelera el deterioro superficial; sobre chapa, zinc o aluminio ataca la protección del metal y abre la puerta a la corrosión; sobre una lámina impermeabilizante vista, la degrada. Y cuando se acumula en el canalón, se compacta con la hojarasca hasta formar un tapón que retiene agua todo el invierno.
Los nidos añaden el segundo frente. Se construyen en el punto más resguardado disponible: bajo la teja del alero, dentro del canalón, en la salida de ventilación o en el hueco entre la placa solar y la cubierta. Cualquiera de esos sitios es un punto de evacuación de agua o de ventilación, y taponarlo produce filtraciones que después se diagnostican como averías de tejado. También hay un componente sanitario que conviene mencionar sin dramatizar: el guano seco genera polvo respirable y puede alojar ácaros, por lo que la limpieza se hace con protección respiratoria y no barriendo.

Cornisas, aleros, caballetes y remates donde el ave se posa a vigilar.

Patios interiores, buhardillas y huecos donde ya hay colonia asentada.

Cornisas de edificio protegido donde la púa no se admite estéticamente.

El hueco bajo el panel es el mejor nido de la ciudad: caliente y a cubierto.

El nido que ciega la bajante y el guano que corroe el remate.

Revisión del sistema y limpieza para que no vuelva la colonia.
Instalamos un sistema no lesivo en aleros y cornisas para que dejen de anidar, no solo para ahuyentarlas un rato.
Todos los sistemas serios son disuasorios: hacen que el sitio deje de ser cómodo. Ninguno daña al animal, y el que lo hace no es un sistema, es una chapuza ilegal.
| Sistema | Dónde encaja | Duración | Qué hay que saber |
|---|---|---|---|
| Púas antiposado | Cornisas, aleros y caballetes | 10 – 15 años | El sistema más usado y el más discreto. No sirve donde el ave ya anida, solo donde se posa. |
| Red antiaves | Patios, huecos y bajo cubierta | 8 – 12 años | Cierra el volumen por completo. Es la única solución fiable con colonia asentada. |
| Cable tensado | Cornisas de edificio protegido | 10 – 15 años | Casi invisible desde la calle. Eficaz frente a paloma, menos frente a aves pequeñas. |
| Malla perimetral bajo panel | Instalaciones fotovoltaicas | 10 – 15 años | Cierra el hueco entre módulo y cubierta sin perforar ni el panel ni la teja. |
| Ahuyentador sónico o visual | Superficies abiertas grandes | Eficacia decreciente | El ave se habitúa en semanas. Como complemento puede ayudar; como solución única, no. |
| Gel repelente | No lo instalamos | — | Apelmaza el plumaje y puede causar la muerte del animal. Descartado por criterio propio. |
Un posadero no es un nido. Donde el ave solo se posa —cornisas, caballetes, remates— basta con impedir el apoyo, y eso es barato. Donde ya cría, hay que cerrar el volumen entero, y eso cuesta bastante más. Por eso la visita empieza siempre mirando dónde hay restos de nido y no solo dónde hay guano.
La paloma bravía urbana no es especie protegida y su presencia puede limitarse con métodos disuasorios. Pero en las cubiertas de León crían también especies que sí lo están: el vencejo común, la golondrina y el avión común figuran en el listado de especies silvestres en régimen de protección especial de la Ley 42/2007, y destruir sus nidos —aunque estén vacíos— requiere autorización.
En la práctica, eso significa dos cosas. La primera es que cualquier trabajo en un alero con nidos se planifica fuera del periodo de cría, que en esta zona va aproximadamente de abril a agosto. La segunda es que la solución en esos casos no pasa por eliminar el nido, sino por proteger lo que hay debajo: bandejas recogedoras, limpieza periódica y protección de canalones.
Tampoco se emplean venenos, cebos ni trampas, y descartamos los geles pegajosos, que apelmazan el plumaje y pueden matar al ave. Si alguien te ofrece resolverlo con producto químico sobre la cubierta, lo que te está ofreciendo es un problema legal añadido al que ya tienes.

Aleros con nidos de avión común: la intervención se programa fuera del periodo de cría y el nido se respeta.
Dos preguntas: dónde está el problema y qué hacen exactamente las aves.
Marca dónde ocurre y qué comportamiento observas para ver la solución más probable.
No se protege igual frente a paloma que frente a gorrión, vencejo o cigüeña. La especie determina el sistema, el calendario y lo que la ley permite hacer.
Se distingue dónde se posa el ave de dónde cría. Son puntos distintos y exigen soluciones distintas: púa para el posadero, cierre para el nido.
Retirada del guano con equipo de protección, desinfección de la superficie y gestión del residuo. Sin superficie limpia y seca, nada se fija bien.
Fijación mecánica o adhesivo estructural según el soporte, sin perforar elementos de estanqueidad ni comprometer los remates de la cubierta.
Canalón atascado, bajante obstruida o remate corroído por el guano: se resuelve en la misma visita o se presupuesta aparte.
Repaso de fijaciones, comprobación de que no hay puntos nuevos de acceso e informe fotográfico del estado del sistema.
Los presupuestos se cierran por metro lineal de cornisa o por metro cuadrado de red, con la limpieza previa como partida aparte. Como orden de magnitud: la púa inoxidable instalada se mueve entre 18 y 34 € por metro lineal, el cable tensado entre 16 y 30 €, la red antiaves entre 28 y 55 € por metro cuadrado y la limpieza con desinfección de guano entre 150 y 400 € por intervención, según superficie y acceso. Son rangos orientativos y no constituyen oferta.
Si al retirar el guano aparece un canalón deformado, un remate corroído o una teja partida por el peso de un nido antiguo, lo verás en el informe fotográfico. Esa parte ya no es disuasión de aves: es una reparación del tejado, y se presupuesta por separado para que puedas decidir con las dos cifras delante. Lo mismo ocurre con el musgo y la hojarasca que casi siempre acompañan al guano en el canalón, que entran en la limpieza de tejados y canalones.
La colonia vuelve al mismo sitio cada año. Instalar en otoño o invierno es más barato, más rápido y evita coincidir con el periodo de cría.
Púas, redes y mallas colocadas en edificios de la capital y de la provincia.

León capital
22 metros de cornisa protegidos con púa de acero inoxidable sobre base transparente, sin alterar el aspecto de la fachada.

Comunidad de vecinos
Patio interior cerrado por completo con red de poliamida y cable perimetral tensado, sin huecos por los que puedan entrar.

Tierra de León
Cierre del hueco entre los módulos y la cubierta con malla de acero, fijada sin perforar el marco de la instalación ni la teja.

El Bierzo
Nido retirado fuera del periodo de cría, canalón desinfectado y bajante recuperada para que vuelva a evacuar con normalidad.
En una vivienda, la limpieza del guano y la colocación de púas o cable en aleros y cornisas se hacen en una jornada. Una red antiaves en un patio interior o una malla perimetral bajo placas lleva uno o dos días. En naves y edificios con varias fachadas, los sistemas antipalomas se instalan por tramos en varias jornadas.
Sí, con métodos disuasorios que no causen daño. La paloma bravía urbana no es especie protegida y su presencia puede limitarse impidiendo el posado y el anidamiento. Lo que no es legal en ningún caso es usar venenos, cebos o trampas que causen sufrimiento, ni retirar nidos ocupados de especies protegidas.
No. El vencejo, la golondrina y el avión común están protegidos por la Ley 42/2007 y sus nidos —incluso vacíos fuera de la época de cría— no se pueden destruir sin autorización. Si te molestan, la solución legal es colocar bandejas recogedoras bajo el nido y planificar cualquier intervención en la cubierta fuera del periodo reproductor.
No. Las púas antiposado no pinchan: crean una superficie inestable sobre la que el ave no puede apoyarse con seguridad y busca otro sitio. Van romas por diseño. Lo que sí produce daño son los geles pegajosos, que apelmazan el plumaje y pueden llegar a matar al animal: no los instalamos.
El acero inoxidable dura entre diez y quince años a la intemperie de la provincia. El policarbonato de las bases se degrada antes por radiación solar si es de baja calidad, y ahí está la diferencia entre un sistema que aguanta y otro que se suelta a los tres años. Revisamos la instalación en la visita anual de mantenimiento.
Siempre. El guano seco genera polvo que puede transmitir agentes patógenos, y sobre una superficie sucia ningún adhesivo agarra. Se retira con equipo de protección, se desinfecta y se deja secar antes de fijar el sistema. El residuo se gestiona, no se barre al canalón.
Instalamos sistemas antiaves en León capital, en la provincia y en El Bierzo, tanto en vivienda como en edificio de comunidad y nave.
Patios interiores y cornisas comunes: el escenario donde más colonias encontramos.
Grandes volúmenes con estructura vista donde el anidamiento afecta a la actividad.
Muchas filtraciones empiezan en un nido dentro del canalón, no en una teja rota.