
Chapa grecada
La cubierta industrial más extendida y la que más depende de sus remates.
- Tornillería y arandelas nuevas
- Solapes y cumbrera revisados

Trabajamos con la nave en funcionamiento
Chapa grecada, panel sándwich, cubierta deck y placas translúcidas. Reparamos cubiertas de naves industriales en León: filtraciones, sobrecubiertas, canalones y remates en toda la provincia.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Cubierta industrial
En las cubiertas de naves industriales hay pendientes mínimas, faldones larguísimos y cientos de metros de remate: aquí el agua entra por los encuentros y por los tornillos.
En una vivienda, una filtración se localiza en un par de metros cuadrados. En una nave de dos mil, el agua puede entrar en la cumbrera y aparecer goteando quince metros más allá, sobre un palé de producto terminado. Por eso el trabajo empieza siempre por lo mismo: subir, recorrer los paños y entender por dónde circula el agua antes de sellar nada.
La segunda diferencia es económica. En una nave, el coste de la avería casi nunca está en la cubierta: está en lo que hay debajo. Un cuadro eléctrico mojado o un lote de materia prima estropeado cuestan mucho más que la reparación, y por eso el mantenimiento preventivo de una cubierta industrial se amortiza tan rápido.

La cubierta industrial más extendida y la que más depende de sus remates.

Aislamiento y estanqueidad en una sola pieza, con junta oculta o vista.

La plana industrial: soporte, aislante y membrana sobre estructura metálica.

El goteo en días secos que no es gotera, sino vapor del interior.

Las placas que más luz dan y las que más accidentes provocan.

El punto donde una nave grande concentra toda el agua de su cubierta.
Coordinamos la visita para no parar la actividad y te entregamos un informe con prioridades.
La decisión rara vez es «reparar o cambiar»: casi siempre hay una solución intermedia.
| Solución | Cuándo encaja | Vida útil | Qué implica para la actividad |
|---|---|---|---|
| Sustitución de tornillería | La chapa está sana y el agua entra por los pasadores | 10 – 15 años | Una jornada por cada 600-800 m². Sin afectar a la actividad. |
| Reparación de solapes y remates | Filtraciones localizadas en cumbrera, alero o encuentro con peto | 8 – 12 años | Trabajo puntual, con acceso restringido solo a la vertical del paño. |
| Impermeabilización líquida sobre chapa | Cubierta con muchas filtraciones difusas y estructura correcta | 10 – 20 años | Requiere tiempo seco y superficie limpia. No genera residuo. |
| Sobrecubierta de panel sándwich | Cobertura agotada, estructura en buen estado | 30 – 40 años | Se ejecuta sobre la cubierta vieja, con la nave en funcionamiento. |
| Sustitución completa de cobertura | Chapa perforada, correas oxidadas o cambio de uso de la nave | 30 – 40 años | Exige paño a paño y protección interior o parada parcial. |
La arandela de EPDM del tornillo autotaladrante se cuartea por radiación ultravioleta mucho antes de que la chapa pierda su recubrimiento. Una nave de los noventa con la chapa sana puede tener quinientas entradas de agua, una por tornillo, y se resuelve sin tocar la cobertura.
Cuando la cobertura está agotada pero la estructura responde, la sobrecubierta es casi siempre la mejor decisión. Se monta una perfilería sobre la cubierta existente y sobre ella se atornilla panel sándwich nuevo, con su aislamiento incorporado y su junta resuelta.
La ventaja evidente es que no hay desmontaje: la nave no se queda a cielo abierto ni un solo día, no hay que vaciar zonas ni proteger maquinaria, y no se genera el residuo de la cobertura antigua. La ventaja menos evidente es térmica: la mayoría de las naves de chapa simple no tienen aislamiento alguno, y el panel corrige de golpe el calor de julio, el frío de enero y la condensación que gotea desde la cara interior de la chapa fría. Ese fenómeno, que muchos responsables de planta confunden con una filtración, lo explicamos en detalle en aislamiento térmico de cubierta.
El límite es estructural: el panel y su perfilería añaden peso, y hay que comprobar que las correas y los pórticos lo admiten, sobre todo en zonas de la provincia donde la nieve carga. Si la cubierta es plana de tipo deck, el planteamiento cambia y se resuelve con membrana o poliuretano proyectado, dentro del ámbito de la impermeabilización de cubiertas y terrazas.

La perfilería reparte la carga sobre las correas: por eso la comprobación estructural va antes que el presupuesto.
Muchas naves de la provincia «gotean» en días secos de invierno. No es una filtración: es vapor de agua del interior —maquinaria, vehículos, producto almacenado, respiración de ganado en los almacenes agrícolas— que choca contra la chapa fría y se condensa en su cara inferior. Con las heladas de la meseta leonesa, la chapa sencilla sin aislar llega de madrugada a temperaturas bajo cero y el goteo es casi diario.
La condensación moja de forma repartida, en gotas finas por toda la superficie, y aparece en mañanas frías aunque no haya llovido. La gotera deja un rastro concreto, se repite en el mismo punto y coincide con lluvia o deshielo. Si el agua cae alineada con las correas o con los tornillos, casi siempre es tornillería; si cae en todo el paño, es condensación.
La solución de fondo es poner aislamiento entre el ambiente interior y la chapa: una sobrecubierta de panel sándwich sobre la cubierta existente o un panel nuevo en sustitución. Cuando la nave no admite esa inversión, una ventilación cruzada bien dimensionada —aireadores de cumbrera y huecos en fachada— reduce mucho el problema sin tocar la cobertura.
Si el goteo cae sobre producto, maquinaria o instalación eléctrica, o si la cara inferior de la chapa ya muestra óxido en las correas, la condensación está degradando la estructura desde dentro y cada invierno encarece la reparación.
En anexos agrícolas y naves pequeñas con estructura de madera, el planteamiento se parece al de una vivienda antigua: lo explicamos en rehabilitación de tejados antiguos.
La mayoría de los accidentes graves en cubierta industrial no ocurren por resbalar en la chapa: ocurren al pisar una placa translúcida. Con los años, el policarbonato y el poliéster se vuelven quebradizos, pierden transparencia y dejan de distinguirse a simple vista de la chapa que los rodea. Ceden sin aviso y sin dar tiempo a reaccionar.
La solución no es prohibir el paso: es hacer la cubierta practicable. Sustituir las translúcidas envejecidas, colocar red de protección bajo los huecos y montar una línea de vida permanente convierte cada mantenimiento posterior en una intervención de horas.
A eso se suma la coordinación documental: intercambiar la información de prevención con la empresa titular y acordar accesos y horarios. Y si en la cubierta hay fotovoltaica, hay que trabajar además sin dañar módulos ni estructura soporte, un detalle que tratamos en limpieza y protección de placas solares.

Translúcida envejecida: apenas se distingue de la chapa y no soporta el peso de una persona.
Dos datos y te damos el orden de magnitud antes de subir a medir.
Como referencia, sin IVA y por metro cuadrado en planta: sustitución de tornillería y remates, 7 – 11 €; impermeabilización líquida sobre chapa, 21 – 35 €; sobrecubierta de panel sándwich, 47 – 78 €; cobertura nueva completa, 59 – 98 €. En las cubiertas de naves industriales en León lo que más mueve la cifra es el estado de las correas, la altura de trabajo y las translúcidas que haya que sustituir.
Escribe los metros cuadrados de cubierta y marca la solución que estás valorando.
Recorremos los paños, medimos la superficie real, identificamos el tipo de cobertura y localizamos los puntos de entrada de agua. Lo que se ve desde el suelo casi nunca coincide con lo que hay arriba.
Recibes un documento con las patologías ordenadas por urgencia: lo que hay que resolver ya, lo que aguanta un ejercicio más y lo que solo pide vigilancia.
Cada capítulo va desglosado —tornillería, remates, translúcidas, canalón, medios auxiliares— para que puedas aprobar unas y aplazar otras.
Antes de subir se acuerda el acceso, se acota la vertical de trabajo y se intercambia la documentación de coordinación de actividades empresariales.
Se trabaja en superficies acotadas y se deja estanco lo intervenido al final de cada jornada. Si el parte da lluvia, se cierra el paño abierto antes de bajar.
Riego dirigido sobre los encuentros reparados, revisión desde el interior con la nave a oscuras y entrega del reportaje junto con la garantía por escrito.
El mantenimiento preventivo se plantea aparte, con una revisión anual antes del otoño: canalón central y sumideros, tornillería, remates y reportaje del estado general. Es la partida más pequeña del presupuesto y la que evita las averías caras; para edificios convencionales, la detallamos en limpieza de tejados y canalones.
Subimos, la recorremos entera y te entregamos un informe con fotografías, patologías por orden de urgencia y presupuesto por partidas.
Naves y almacenes de la capital, del Páramo leonés y de El Bierzo.

Polígono de Onzonilla
Tornillería completa sustituida en 1.400 m² de cubierta sin detener la actividad de la nave.

La Bañeza
Panel sándwich de 40 mm montado sobre la chapa agotada existente, con la nave funcionando durante toda la obra.

Tierra de León
Solapes reforzados y rebosaderos de seguridad nuevos en el canalón central de una nave industrial.

Ponferrada
Placas translúcidas quebradizas sustituidas y malla de protección instalada bajo cada hueco, por seguridad de quien suba después.
En la inmensa mayoría de los casos, no. La cubierta se divide en paños y se trabaja por fases, dejando siempre estanco lo intervenido al final de cada jornada. Solo se acota la vertical de la zona en obra, y esa acotación se pacta antes con el responsable de la nave. Cuando hay que abrir un paño grande, se hace en fin de semana o en parada programada.
Una vez al año como mínimo, a finales de verano o en otoño, antes de las lluvias y las heladas. La revisión cubre canalón central y sumideros, tornillería, solapes, remates y translúcidas, y termina con un informe fotográfico. En naves con mucha superficie o cerca de arbolado conviene una segunda limpieza de canalones en primavera.
Es montar una cubierta nueva de panel sándwich sobre la existente, apoyada en una perfilería que transmite la carga a la estructura. Compensa cuando la cubierta vieja está agotada pero la estructura aguanta: evita el desmontaje y el residuo, y permite seguir trabajando bajo techo mientras se ejecuta.
Casi siempre sí. La arandela de estanqueidad es de EPDM y se degrada con el sol mucho antes que la chapa: veinte años después está cuarteada y cada tornillo es una vía de agua. Se sustituye la tornillería por otra de mayor diámetro con arandela nueva, y la cubierta vuelve a ser estanca.
Sí, y en muchas naves es lo primero que hace falta. Sin un sistema de anclaje permanente, cualquier mantenimiento posterior obliga a montar medios auxiliares completos. Instalar la línea una sola vez abarata todas las intervenciones que vengan después.
Cuéntanos la superficie aproximada, el tipo de cobertura y qué está pasando. Te llamamos el mismo día laborable para concertar la visita.
Atendemos polígonos, almacenes agrícolas y naves de servicio en León, la provincia y El Bierzo.
El mismo planteamiento por fases cuando quien decide es una junta y no una dirección.
Lucernarios, cúpulas y huecos de luz resueltos con cerco de estanqueidad.
Cuando la filtración es puntual y no hace falta plantear la cubierta entera.